Grit & Grace #48: El ritual del cierre y por qué enero empieza en diciembre
Reflexiones e intenciones
Celebramos hace poco nuestras sesiones de cierre anual con el equipo de Facilitadores/Consultores/Coaches, con el equipo directivo de EEG y DUX y con el equipo RIGEL completo.
La paradoja del fin de año
Diciembre, es un mes de muchos procesos. Es el mes donde convergen evaluaciones de desempeño, planificación estratégica, revisión presupuestaria, … y la vida personal reclama atención también. Todo al mismo tiempo.
Muchas personas experimentan estrés durante este período. Y ese estrés no solo afecta diciembre. Contamina enero.
Existe un fenómeno psicológico llamado “efecto de pico y final”: las personas juzgan una experiencia principalmente por cómo termina, no por el promedio de lo vivido. Si diciembre cierra en caos, el cerebro recuerda todo el año como caótico, aunque los once meses anteriores hayan sido razonablemente equilibrados.
Reflexiones… con nuestros tres cierres
En nuestro cierre con directores, la agenda fue estratégica y confrontativa. Tuvo por agenda:
Presentar reflexiones (logros y oportunidades);
Identificar decisiones estratégicas pendientes;
Definir prioridades para el primer trimestre 2026;
Cerrar conversaciones incómodas que habíamos evitado.
Funcionó. Los directores llegaron preparados, honestos y con mentalidad de crecimiento. Discutimos temas difíciles: nuestra oferta de Formación Abierta al Público (FAP), nuestra estructura organizacional con posiciones vacantes, conversaciones de desempeño. Salimos con claridad y compromiso.
Durante el cierre con todo el equipo nos enfocamos en reconocimiento y pertenencia. Reiterar nuestra misión, reconocer talentos individuales y recordar que lo que hacemos, importa. Nos fuimos “ligeros”, conectados, agradecidos. A veces se requieren cierres estratégicos y otras veces, cierres emocionales.
El cierre con facilitadores: vocacional y celebrativo
Y el encuentro con nuestros facilitadores, consultores y coaches (FCC) fue muy especial.
Nos conocimos mejor, jugamos y reconocimos a quienes habían obtenido las más altas notas en “satisfacción del participante” y en “compromiso con la excelencia educativa”. Reiteramos nuestra misión y vocación como profesores, facilitadores, consultores y coaches. La pasamos super bien!
Uno de nuestros facilitadores, Enrique Pascual, compartió un poema que nos dejó a todos profundamente conmovidos. No sólo por lo bonito e inspirador, sino porque rescata totalmente el sentimiento de la EEG, nuestra identidad, lo que nos hace distintos:
LA VERDAD EN MEDIO DEL RUIDO
(Para el equipo de la Escuela Europea de Gerencia)Somos la trinchera donde aún se piensa,
donde la palabra pesa,
donde el aula no es un trámite
sino un fuego que se enciende en cada mente que toca.Somos el equipo que no posa,
que no presume,
que no vende humo ni fórmulas vacías;
somos la verdad caminando
en un mercado lleno de espejos rotos.Mientras otros recitan diapositivas,
nosotros movemos almas.
Mientras algunos dictan,
nosotros transformamos.
Mientras muchos repiten,
nosotros creamos.En un mundo saturado de charlatanes con micrófono,
de discursos prefabricados
y mentorías de cartón,
nosotros somos la excepción luminosa,
el faro serio,
el oficio honrado,
la palabra con fundamento y carne.Somos imperfectos, sí,
pero no imitables.
Somos distintos,
y por eso funcionamos.Somos la Escuela Europea de Gerencia:
cátedra que late,
equipaje de talento verdadero,
alianza de cerebros y voluntades,
gente que no improvisa la excelencia…
la construye.Hoy, como cada día,
demostramos que enseñar no es un acto técnico,
sino un acto de honor.Y juntos —muy juntos—
seguimos siendo
lo que pocas instituciones pueden decir sin temblar:
La verdad en medio del ruido.
La voz cuando otros solo hacen eco.
El equipo que convierte la capacitación
en un acto de dignidad.Enrique Pascual
Este poema fue el regalo más bonito. Reforzó nuestra identidad y propósito.
Navidad: el ritual más antiguo de cierre y renovación
Mañana es Nochebuena. Y más allá de creencias religiosas individuales, la Navidad es uno de los rituales de transición más poderosos que tenemos culturalmente.
No importa si celebras el nacimiento de Jesús, si simplemente valoras el tiempo en familia, o si ves estas fechas como un respiro necesario del ritmo laboral. La Navidad nos regala una PAUSA. Permiso para desconectar. También nos invita a una RECONEXIÓN con lo esencial. Ya sea familia, amigos, o simplemente contigo mismo, la Navidad nos hace salir del modo automático. Y la Navidad nos prepara para soltar lo viejo y RECIBIR lo nuevo.
En estos días, regala presencia, no solo regalos. Escucha realmente a las personas que amas. Permite que el silencio entre conversaciones exista sin necesidad de llenarlo. Descansa sin culpa.
Por qué los finales importan
Estamos obsesionados con “empezar bien el año”. Compramos agendas nuevas. Hacemos listas de resoluciones. Diseñamos planes estratégicos brillantes. Pero los inicios están condicionados por los finales.
Si cierras el año en caos, con tareas inconclusas y conversaciones pendientes, inicias enero con menos energía. Por eso es importante gestionar las transiciones, especialmente diciembre-enero. La investigación en psicología, antropología y neurociencia muestra que los rituales ofrecen significado colectivo y energía renovada..
🦉 Momento de sabiduría
Reflexiones sobre finales, transiciones y renovación:
“Los finales son tan importantes como los inicios. Quizás más.” David Whyte
“Lo que toleramos al final del año se convierte en la norma del siguiente.” Henry Cloud
“Los rituales transforman lo ordinario en sagrado y lo repetitivo en significativo.” Brené Brown
📚 ¿Qué estoy leyendo?
Te voy a compartir sólo dos artículos de HBR. No mucha carga para estos días de descanso…
HBR: Terminen el año con fuerza con una semana de resumen en equipo. De Frans van Loef, publicado el 15/12/2025. Explica el “efecto de pico y final” mencionado más arriba.
HBR: El poder oculto de los rituales en el trabajo. De Erica Keswin. Sobre seguridad psicológica, propósito, y desempeño.
🎯 Tu desafío de la semana
Diseña tu ritual personal de cierre antes del 31 de diciembre. Un espacio privado que permita la conexión contigo mismo. Responde estas cuatro pregunta:
¿Qué decisión has estado posponiendo?
¿Qué tarea pendiente te daría la mayor sensación de logro al terminarla?
¿Qué conversación incómoda has estado evitando?
¿Qué reuniones, reportes o actividades puedes eliminar en 2026?
IMPORTANTE:
Escribe tres cosas que dejas en 2025 y no quieres cargar a 2026 (pueden ser hábitos, miedos, relaciones tóxicas, creencias limitantes). Yo quiero dejar atrás el mal hábito de no escuchar a mi cuerpo, eliminar la creencia limitante respecto a mi incapacidad de terminar mi tesis doctoral, y mi miedo a abordar temas controversiales políticos. Si puedes, quema el papel. Si no, rómpelo y bótalo ceremonialmente.
Escribe en otro papel tres intenciones (no metas) para 2026. Guárdalo en un sobre cerrado y ábrelo en marzo para verificar si sigues alineado. A mi me gusta elegir tres PALABRAS que me conecten con mi intención en el nuevo año. Las mías son: “conexión”, “impacto” e “intuición”.


El liderazgo no es solo visión estratégica y ejecución impecable. Es también la capacidad de crear transiciones saludables que permitan a las personas soltar un ciclo y abrazar el siguiente.
Enero no empieza en enero. Empieza en cómo cierras diciembre. Cierra con intención. Inicia con energía. Y que tanto Navidad como el 2026 estén llenos de grit & grace.







Sharon, este artículo llega en el momento perfecto, tocando el alma con preguntas que invitan a soltar y renacer. Gracias por esta guía humana y profunda para cerrar el 2025 con gratitud y visión. Inspiración pura y mi coach eterna! Feliz Navidad 🎄
Amé el poema, es literalmente la cultura de EEG, captada en hermosas palabras que conjugan y riman.
Gracias por esas preguntas, muy poderosas, te contaré como me fue. Un abrazo y felices fiestas.