Grit & Grace #58: ¿Y si el próximo colaborador que contrates cree que es un lobo?🐺
¿Qué merece comprensión, qué merece crítica, y qué merece rechazo activo? Identidad, algoritmos y el desafío que tenemos ante nosotros
Cientos de millones de publicaciones. El hashtag #therian en TikTok acumula un volumen muy alto1. Este fenómeno en el que jóvenes sienten una identificación psicológica o espiritual profunda con un animal (lobos, zorros, perros, etc.) es increíble y desconcertante, al menos para mi.
Y el algoritmo los amplifica. No sabemos si TikTok u otras RRSS tienen una agenda (política), pero sabemos que el algoritmo premia ese tipo de posts porque tiene lo que llaman “corporalidad performativa”: movimiento, un toque “raro”, emoción. El resultado es una comunidad hasta hace poco invisible que de repente aparece en las redes sociales de todos.
Comunidad invisible no significa inexistente. Significa que para muchos de nosotros era desconocida… Pero si buscas en Reddit: r/Therian y r/otherkin puedes encontrar testimonios enseguida. Ejemplos:
Observo que la reacción mayoritaria desde fuera de esas comunidades, ha sido el ridículo, la alarma o la crítica. Resulta absolutamente lógico que desde República Dominicana, Venezuela o cualquier otro país en América Latina, esta tendencia produzca risa y rechazo. ¿Por qué? Porque hay muchas cosas más importantes por las que preocuparnos que por los temas “abstractos” que supone el debate identitario postmoderno.
De hecho, el tema no me había animado a la acción. Sin embargo, después de ver un video de Marta García Val Del Mazo, en España, con su característico tono de denuncia, donde decía que “estamos dejando de distinguir entre realidad y espectáculo”, me quedé pensando.
Si, esto parece un producto de las RRSS, más que un fenómeno identitario. Y probablemente esté acotado a sociedades anglosajonas, nórdicas y grupos latinoamericanos de clase media-alta2.
Pero no lo sé. Pregunto: ¿cuántos de nosotros juzgamos sin realmente entender nada ?3 ¿Qué merece comprensión y qué requiere rechazo explícito?
La trampa de la atención: las tendencias
Lo primero que hizo el mercado fue convertir esto en oportunidad de visibilidad. Uber Pet publicó una imagen de un humano con cara de lobo. Netflix desplegó su barra de búsqueda con “películas para ver con tu amigo therian”. Marcas de desodorante insinuaron que podían resolver el “olor a animal”. Walmart comenzó a promocionar máscaras y colas. Muchas empresas compartieron imágenes alusivas al tema en sus redes. Todo el marketing digital aprovechó la presencia de personas fragmentadas e hiper-individualizadas para generar un “trend”.
Gaby Castellanos (referente europea en marketing digital) comenta que “las marcas que capitalizan el fenómeno con humor y distancia probablemente ganen alcance. Las que lo reducen a caricatura corren el riesgo de subestimar estas dinámicas identitarias complejas”.
El problema con el trendjacking es que convierte todo en ruido y no necesariamente contribuye a generar análisis y debates. A mi esto, más allá del marketing y las ventas, me llama la atención por las implicaciones en la educación, en la gerencia, en la política.
¿Movimiento cultural o narrativa construida?
Yascha Mounk es un politólogo, autor de La trampa identitaria que leo y sigo hace tiempo. Me gusta mucho su análisis y utilizo sus ideas sobre IDENTIDAD como un marco que me ayuda a poner contexto y a ser más objetiva. Mounk señala que lo que empezó como un legítimo reconocimiento de la dignidad de grupos minoritarios (raza, género, religión, política, etc…) se ha transformado, en ciertos contextos, en una obsesión por la identidad grupal que paradójicamente fragmenta más de lo que une.
Su concepto de síntesis identitaria (la confluencia del posmodernismo, el poscolonialismo y la teoría crítica de la raza) explica cómo ciertas narrativas llegaron a dominar instituciones enteras sin debate público previo. El dice que el “identitarismo excesivo y el populismo reaccionario no son opuestos. Se alimentan mutuamente”.
¿El therianism es parte de esa narrativa? Puede serlo. ¿Podría estar vinculado a la neurodivergencia?. Quizás. ¿Puede haber traumas o dificultades de integración? Realmente no lo sé. Pero lo que sé es que no podemos tan rápidamente “psicologizar el fenómeno”.4
También hay que tener cuidado con intentar explicar esto, antropológicamente, y mezclar o comparar temas que no tienen nada qué ver. Por ejemplo, en Japón, la fluidez entre lo humano y lo animal tiene raíces culturales muy profundas. Los kitsune, los tanuki, toda la tradición del yokai… También en Egipto, en México 5, en India, etc, hay cosmogonías, sistemas de parentesco, rituales y relación con lo sagrado, que NO es therianism.

Me hago estas preguntas…
¿Cuándo una identidad es genuinamente vivida y cuándo es un show amplificado por el algoritmo?
¿Dónde está el límite entre comprensión legítima y capitulación ante cualquier narrativa identitaria?
¿Tienen las empresas el deber de adaptarse a estas identidades... o solo el deber de no discriminar?
¿Qué diferencia hay entre respetar y validar?
Adolescencia y neurociencia
Las investigaciones sobre identidad y adolescencia sugieren que el rechazo ante la expresión identitaria produce más daño psicológico que la identidad en sí misma. Es decir: la burla colectiva puede lastimar más, que creerse lobo.
Desde la neurociencia del desarrollo, la fase de construcción identitaria implica que el cerebro adolescente necesita experimentar narrativas de sí mismo. Algunas perduran. La mayoría, no. ¿Conviene permitir este tipo de “experimentos”?6.
Para las organizaciones, esto tiene una traducción directa: los futuros colaboradores que hoy tienen 17 años se están formando en este CONTEXTO. Llegará el momento en que sus expresiones identitarias aterricen en algún proceso de selección, en alguna conversación de equipo, en alguna evaluación de desempeño, o simplemente en un debate de pasillo. 7
¿Qué es inaceptable, no me gusta, y rechazo?
Es parte de nuestra realidad, pero me cansa la “mercantilización” de la identidad. Las RRSS no son espacios neutros. Son plataformas que buscan nuestra atención y tienen incentivos para amplificar las identidades que son visualmente disruptivas. Siento conflicto entre estar o no estar en RRSS.
Lamento, me duele y critico una sociedad sin criterio, unos padres ausentes que no conversan sobre esto, unos colegios que “se hacen los locos”. No podemos confundir tolerancia, respeto, consideración …con abandono en la función formativa.
No sé qué decir respecto a los “pseudo” coaches, psicológos, terapeutas, etc… que utilizan el lenguaje clínico sin estudios, evidencia o ciencia que los respalde. Creo que una expresión de malestar no necesariamente se traduce en identidad a respetar. A veces es un síntoma a tratar. A veces es sólo necesidad de reconocimiento, acompañamiento.
Y, por último, me molesta muchísimo que se utilicen estos temas como instrumentos políticos. La derecha los convierte en prueba de “adoctrinamiento progresista” para atacar políticas de diversidad. Pero me preocupa aún más el hecho de que la izquierda haya encontrado en la política identitaria un terreno estratégicamente cómodo. Al desplazar el debate desde cuestiones económicas estructurales (distribución de renta, poder corporativo, condiciones laborales) hacia el terreno de la cultura y la identidad (“tú decides quién eres, cómo te identificas, qué cuerpo tienes”) logra un efecto funcional muy conveniente: genera cohesión emocional, amplía coaliciones electorales, y no amenaza a ningún actor con poder económico real.
La plasticidad identitaria sin estructura formativa es tan problemática como la rigidez identitaria sin espacio para la diferencia.
La filósofa que enseña a una IA a ser “buena”
Hay una conversación que no aparece vinculada al debate therian, pero que debería estar. Si estamos discutiendo qué significa identificarse como no-humano, también deberíamos discutir qué ocurre cuando lo no-humano empieza a desarrollar algo parecido a una identidad.
Amanda Askell, filósofa escocesa e investigadora en Anthropic, supervisa lo que el Wall Street Journal describió como “el alma de Claude”. Su trabajo es decidir qué tipo de entidad debe ser este modelo de IA: cómo razona sobre lo correcto y lo incorrecto, cómo gestiona la ambigüedad, qué carácter muestra. Askell ha dicho explícitamente que los modelos de IA tienen un concepto de sí mismos, y que cómo los tratemos ahora importará en cómo se vean en el futuro. Mira aquí algunos videos.
El espejo se vuelve extraño: tenemos humanos que se identifican con lo no-humano, y entidades no-humanas a las que estamos enseñando a tener carácter y valores. No es un paralelismo cualquiera. Es el mismo espacio conceptual: los límites de lo que llamamos identidad se están disolviendo simultáneamente desde ambos lados. Zygmunt Bauman lo supo siempre8.
Para las empresas, esto no es filosofía abstracta. En los próximos años gestionarán equipos donde convivirán personas con identidades que no comprenden del todo, y herramientas de IA con algo parecido a un sentido de sí mismas. ¿Tendremos los marcos conceptuales para navegar esto? 🙄
¿Qué hacemos en las empresas?
No quiero ni pensar que las empresas tengan la categoría “therian” en sus políticas de diversidad e inclusión. No quiero que sea el horizonte probable.
Pero SÍ es importante que las empresas, y en particular los líderes y responsables de RRHH reflexionemos sobre estas identidades fluidas, fragmentadas, “raras” y aquéllas… construidas en plataformas digitales. La generación que llegará al mercado laboral en los próximos años tendrá una relación con la identidad muy distinta a la de cualquier otra generación.
No hay forma de anticiparse o tener respuesta ante esos escenarios. Se trata de desarrollar la capacidad de hacer mejores preguntas:
¿Nuestros procesos de selección están diseñados para evaluar “capacidades” o para filtrar no-conformidad?
¿Estamos construyendo culturas capaces de sostener la paradoja, o culturas que solo se sienten cómodas con la uniformidad?
¿Qué conversaciones sobre identidad estamos evitando porque nos incomodan... aunque sean necesarias?
¿Qué significa “identidad” cuando las fronteras entre lo animado y lo inanimado se vuelven tan fluidas?
¿Cómo gestionamos la identidad de lo humano que se identifica como no-humano?
El reto no es resolver estas preguntas. Es, al menos, no ignorarlas.
🦉Momento de sabiduría
Bueno… después de todas esas preguntas difíciles creo que no tengo fuerzas para frases complejas. Dejo estas por aquí…
“Lo más difícil del liderazgo es tener la valentía de ver lo que realmente está pasando.” Margaret Wheatley
La hegemonía no necesita conspiradores, necesita que los actores internalicen como propios los intereses del sistema. Parafraseando a Gramsci.
📚Lecturas recomendadas
La trampa identitaria Yascha Mounk (Paidós, 2024). Como comenté antes, este libro me gustó mucho. Explica muy bien el activismo identitario y el mapa cultural actual.
El gran experimento, también de Yascha Mounk (Paidós, 2022). ¿Cómo pueden convivir grupos con identidades radicalmente distintas en democracias plurales? Mounk ofrece evidencia y marcos prácticos para líderes.
El espejismo therian: una distracción viral con trasfondo político. En eldiario.es. Análisis sociológico del fenómeno y cómo se construyen problemas sociales ficticios mientras se invisibilizan los reales.
Meet the One Woman Anthropic Trusts to Teach AI Morals. Wall Street Journal. Sobre Amanda Askell, la filósofa que construye el alma de Claude: su método, su visión y por qué cree que las IAs tienen sentido de sí mismas. bioethics.com — Amanda Askell
El fenómeno therian, las conversaciones efímeras y la ilusión de relevancia — ReasonWhy. La perspectiva de comunicación y marca: oportunidad vs. oportunismo en la economía de la atención. reasonwhy.es — Therians y marcas
🎯Tu desafío de la semana
¿Quieres un desafío? Seguro que no. Este tema es ya de por si controversial y complejo. Espero que te animes a investigar más, observar, escuchar y conversar.
La identidad fluida no es una moda pasajera, vamos a necesitar marcos y valores de referencia. ¿Los tienes? Es el contexto en el que vamos a liderar los próximos veinte años… and perhaps, beyond.
Actúa con grit & grace.
El “trend” que vemos en las redes, especialmente en TikTok, mezcla dos cosas distintas: quienes se identifican con esta subcultura desde hace décadas (el movimiento tiene raíces en comunidades online de los años 90) y quienes lo adoptan para apoyarlos, burlarse, hacer negocio, denunciar, criticar, odiar, reir… en fin, ser visible.
El fenómeno comunitario codificado y autoconsciente requiere ciertas condiciones: tiempo libre, acceso digital, y una cultura que legitime la exploración identitaria como valor.
Esta generación experimenta con los límites de la identidad de formas que nos desconciertan, pero que podrían reflejar la búsqueda de pertenencia, de comunidad, de un lenguaje para expresar alienación o diferencia. ¿Por qué necesitan este lenguaje?
Las comunidades online therian, al parecer, son espacios de socialización para jóvenes que no encajan en sus entornos. Es posible que allí se expresen de manera más instintiva, más sensorial… Pero lo que me cuesta entender es cómo y por qué un joven construye, negocia y expresa su identidad de esta manera. “Ser humano” les resulta insuficiente.
En el próximo Grit&Grace comentaré cosas sobre “equilibrio dinámico, de opuestos complementarios, en México”.
Algunas preguntas y reflexiones que podríamos hacer: ¿Esto te hace más libre y más capaz, o te está encerrando? ¿Estás eligiendo esto o lo está eligiendo el algoritmo por ti?.
Para las empresas, hay un tema pragmático: si los programas de liderazgo y desarrollo humano ignoran estas expresiones identitarias (como muchas identidades que ya conviven con nosotros), pueden reforzar la polarización y/o pueden perder total credibilidad ante las nuevas generaciones. Se necesitan marcos para discutir el tema.
Bauman describe la era contemporánea como inestable, cambiante y efímera. Se caracteriza por la fragilidad de los vínculos humanos, la precariedad laboral, el consumo excesivo y el individualismo, donde las estructuras sociales sólidas se derriten, generando incertidumbre y desprotección constante.









