Grit & Grace #71: El Camino de Santiago. Señales. Mensajes. Proceso de transformación
Y lo que la amistad tiene que ver con todo esto...
Es la historia de una amistad que piensa en voz alta y comparte miradas. Es sobre las rocas que dejé en el Camino. Y es sobre algunas preguntas que aún no he respondido y que te comparto… para ver si te mueven, como a mi.
El sábado 16 de mayo del 2026, Mila y yo salimos desde Sarria (nuestro “espacio LIMINAL”) hacia Santiago de Compostela.
Mila
Mila Cordovéz sabe bastante sobre mi. Nos conocemos desde la universidad. Juntas nos lanzamos a aventuras mágicas en la Gran Sabana y en el Amazonas, con los grupos GIDA y GUF1. Ella visitó Guaicoco. Conoce a mi familia. Yo a la de ella. Hemos compartido muchos “secretos”. Nos hemos visto crecer profesionalmente, primero en Venezuela y luego fuera de Venezuela. Cuando llegué a la bella República Dominicana, ella ya había abierto el camino. Nos hemos reencontrado en Canadá y en España. 2
Nuestra amistad es profunda…3 aunque hay muchas cosas que no sabemos una de la otra. Hay episodios que nos hemos “saltado”.
En enero, durante un café virtual para ponernos al día, me preguntó: ¿Quieres hacer el Camino conmigo? ✨
Le dije que sí de inmediato. Sin pensarlo. Amigas muy queridas como Delta (mi maga personal) me habían inspirado. Así que, yo lo quería hacer, y apareció la oportunidad.
Planificamos lo justo. Y nos mantuvimos abiertas.
Conversaciones del Camino
Nuestras conversaciones saltaban del presente hacia el pasado y hacia el futuro sin orden. Todo comenzaba en el medio. Había mucho qué contar y mucho qué conectar.
Hablamos del amor. De que el amor … siempre está disponible. Que no hay que crearlo, sino abrirse a encontrarlo. Hablamos de perdonar rápido, porque la demora en el perdón nos pesa más a nosotras que a quien perdonamos.
Hablamos del juicio. De cuánto juzgamos. De que hay una diferencia entre quiénes somos frente al mundo (en el trabajo, en reuniones) y quiénes somos en la intimidad, con los nuestros. Y hablamos sobre la importancia de darnos cuenta que somos más duras con quienes más queremos. Más exigentes. Menos pacientes.
Hablamos del servicio. Qué significa para mí, para ella. Las dos llegamos a algo parecido: servir es, en su forma más simple, ser amable. La amabilidad como práctica cotidiana de liderazgo y de humanidad.
Hablamos de marca personal. De usar los propios dones para entregar valor al mundo. De “sacar a pasear” las versiones más completas de nosotras mismas (Mila y Sharon, astronautas) 👩🏻🚀 sin esperar el momento perfecto.
Y en algún punto del Camino, se hizo el silencio. Y buscamos, las dos, el significado de la paz. Más conscientes de nosotras mismas, en nuestro estado “presente”.
Menos información. Más profundidad.
Una historia sobre la alegría, la tristeza, y el perdón
De entre tantos cuentos4, quiero compartir uno que me dejó pensando. Mila organizó una fiesta por el cumpleaños de su esposo. Vino mucha gente. Tiempo después, convocó una reunión para conmemorar la vida de su padre, que había fallecido. Vinieron pocos.
Eso no la sorprendió. Es un patrón muy documentado: elegimos los espacios que anticipamos como alegres. Evitamos los que creemos que serán tristes. Lo interesante fue lo que pasó después: unos amigos fueron a su casa a pedir disculpas. No solo por no haber ido, sino por haber inventado una excusa. Y eso … wow, ¡me pareció tremendo! Un acto de perdón y de amistad.
¿Cuántas veces hacemos eso?. ¿Cuántos espacios importantes evitamos porque los anticipamos como incómodos o aburridos?. Cuántos funerales, conversaciones difíciles, reuniones, silencios necesarios. ¿Cuántas excusas inventadas?
¿Qué estoy evitando porque lo anticipo como doloroso …cuando quizás es simplemente necesario?
Reflexiones en soledad
Las flechas ➡️
A lo largo del Camino hay flechas amarillas pintadas en las piedras, en los árboles, en los muros. Te indican la dirección. No te dicen cuánto falta. Solo: por aquí. Caminas con incertidumbre, pero con algo de certeza. No sabes cuándo llegas. No sabes qué te vas a encontrar. Pero sabes hacia dónde.
A veces en la vida tenemos flechas muy claras. Otras veces, sentimos que no las hay, podemos sentirnos perdidos, sin dirección, sin referentes. ¿Cuáles son las flechas de mi vida? ¿Quiénes son? ¿Qué son? ¿En qué medida puedo yo convertirme en flecha para otros? Cuando no he tenido flechas, ¿qué he hecho? ¿Cómo respondo a la falta de certidumbre y dirección? ¿Me estanco? ¿Camino? ¿Avanzo, aún sin saber hacia dónde?
La mochila
Todos los peregrinos cargamos una mochila. Y la primera lección del Camino es que hay que llevar lo mínimo. ¡Todo pesa!
La metáfora se explica sola: hay cosas que seguimos cargando porque en algún momento nos sirvieron. Y no nos damos cuenta de que ya no las necesitamos, o de que el peso que representan es mayor que el beneficio que nos ofrecen.
¿Qué puedes sacar de tu mochila para hacer el viaje más ligero?
El báculo 👩🏻🦯
También casi todos los peregrinos llevamos bastón. Algunos llevan dos. Según la tradición, el báculo representa a los compañeros de viaje: las personas que te acompañan en el camino.
¿Quiénes han sido mi báculo en el Camino de la vida? (oración especial para todos mis ancestros, y para mi familia)5. Y también: ¿Para quién soy un báculo?
Eso tiene aplicación directa en el liderazgo. Los líderes y los colegas que “acompañan” nuestro viaje, con quienes crecemos, con quienes nos equivocamos, con quienes andamos el Camino profesional. Ya son muchos años con un báculo maravilloso en la EEG: Doris Villarreal. ¡Gracias por tanto! 💗
Las rocas
Al final del Camino, dejé tres rocas.
No es un ritual oficial, pero es una invitación: Las llevas contigo, a lo largo del Camino, y en algún lugar las dejas. Ese peso no vuelve contigo.
Mila me trajo 3 rocas desde Canadá. A cada una le puse un significado. Dejé dos en la última etapa, poco antes de llegar a Santiago. La tercera la dejé en las vías del tren, antes de volver a Madrid.
No voy a decirte qué significaba cada una 🤫. Algunas cosas del Camino se quedan en el Camino. Pero sí puedo decirte esto: ponerle nombre a lo que pesa es ya un buen ejercicio para comenzar a “soltar”.
El botafumeiro
No estábamos seguras si tendríamos la oportunidad de verlo. Pero sí. El día que llegamos a Santiago de Compostela tuvimos la inmensa suerte (¿suerte?) de presenciar cómo el incensario trazaba sus arcos de humo, llenando la Catedral de admiración y silencio. En ese momento… todo lo que habíamos caminado, todas las oraciones y todo lo que “soltamos”… encontró su camino hacia arriba ⬆️. 6
Eloy y Lucy
El día 2, al salir de Portomarín… y buscando las flechas, conocimos a Eloy. Caminamos hacia Palas de Rei, y allí nos encontramos con una instalación artística: el Laberinto del Camino, creado por Peter Hlavin, un artista de Estados Unidos.
Justo allí, volvimos a ver a Eloy. Jacinta, una chica de Portugal que caminaba junto a el nos invitó a “hacer el Laberinto”. Yo iba detrás de Eloy… y observé que tenía una taza colgada de su mochila, con el nombre “Lucy”. Le pregunté sobre la taza y el nombre. Me dijo que es el nombre de su madre, que había fallecido hace un año. Ella era senderista. Y él estaba haciendo el Camino con ella, llevando su nombre, para llegar a Santiago el mismo día en que se cumpliría el primer aniversario de su partida.
Me generó muchas emociones. Pensé en mi mamá. Y luego pensé en mis hijos. ¿Harán el Camino algún día... en honor de su “madre - senderista”?
“Perspectivas del Camino”: Kadú, Javi, Cándido, Hans, Carla & Luz, Stephan & Steffen, Rafa, Francisco & Nadine.
En el Camino conoces personas que se convierten en espejos… o te muestran otra perspectiva. Para elevar tu intuición y tu empatía, lee el G&. Te comparto algunos (apenas una muestra) de nuestros espejos:
Kadú nos dijo: “En la naturaleza, me encontré.” El es de Brasil. Tenía un buen empleo allá. Un día, dejó todo para vivir la vida que tiene ahora. Vive en un pequeño pueblo de Galicia, en el campo, de forma sencilla. Y nos dijo que es muy feliz. WOW. Eso es valentía absoluta.
Javi, de Casa Roan, en Palas de Rei, cuando le preguntamos cómo estaba, respondió: “Aquí, siempre en lo mismo. Nada cambia.” Sin amargura aparente, con resignación apacible.
Dos personas. Dos filosofías de vida en contraste.
A Cándido, lo conocimos frente a su casa preciosa, camino a Arzua. Mila le preguntó qué es la felicidad. Y con una gran sonrisa, dijo algo poderoso: “La felicidad no es la que buscas. Es la que tienes.” 😊
Eso lo sabemos. Lo hemos leído en cien libros. Pero escucharlo de este hombre en la puerta de su casa en Galicia, con tanta serenidad y sabiduría, lo hizo “real” y maravilloso.
Hans: se acercó a nosotras con un pedazo de madera de eucalipto. Nos habló de la “edad” del árbol. Caminamos juntos. Nos contó que inició el Camino hace 9 años en Austria (más de 2,700Km). Lo ha hecho por partes. Y en esta oportunidad, cierra un ciclo: llegará a Santiago. Nos dejó la fuerza de “la intención y la perseverancia”.
Carla & Luz: madre e hija. Planificaron el viaje como una forma de re-encuentro. Viven en México, pero lejos una de la otra. Hacían el Camino despacio, sin prisas, disfrutando cada lugar, cada café, cada momento. Nos enseñaron “presencia”.
Stephan & Steffen: conocimos a Stephan en el desayuno de Portomarín. Intercambiamos saludos y nos contó sobre la primera etapa del Camino Francés, por los Pirineos. Nos lo encontramos nuevamente en la Misa del Peregrino de Melide y nos presentó a su amigo Steffen. Hablamos del valor de la amistad, de la salud, del arte y de gastronomía. Eso es el Camino. Eso es la Vida.
Alguien muy especial. Rafa: es de Huelva, España. No sabemos cómo, pero relativamente temprano se hizo las preguntas correctas. Y decidió cambiar su vida. Confiar en sí mismo, hacer inversiones, elegir otro trabajo, viajar por el mundo. Noble, generoso, alegre, … en el fondo, sentimental. ¡Gracias por compartir el Camino con nosotras!
Francisco y Nadine: ¡nunca es tarde para celebrar! se conocieron en un avión, ambos con edades avanzadas, y decidieron disfrutan la vida “al máximo”. Los conocimos en el Mesón María Castaña el día que llegamos a Santiago. Todos estábamos de celebración, y con unos “chupitos de hierbas” seguimos la fiesta. Nos inspiran a vivir con alegría, con agradecimiento, celebrando cada instante, celebrando el AMOR.
“Estamos a la mitad de nuestras capacidades”
Una de las ideas que más nos impactó, y que Mila llevó consigo a lo largo y después del Camino: estamos a la mitad de nuestras capacidades. Nos exponemos a menos retos de los que podríamos asumir. Damos menos de lo que podemos dar.
El Camino es, entre otras cosas, una demostración física de eso. Al principio parece difícil. Sin embargo, el cuerpo da más de lo que la mente anticipa. Y eso aplica a la amistad, al amor… y al liderazgo también.7









La dimensión espiritual
Quizás algunos de los que leen esto no se consideran personas espirituales.
Pero quiero compartirles algo: me confesé en O-Pedrouzo. Tenía tiempo sin hacerlo. Bajo la sutil sugerencia de Mila, entré a una iglesia preciosa y hablé cara a cara con un sacerdote. Le pedí perdón. Y él me dijo algo que me hizo reflexionar: “No hace falta penitencia. Ya estás haciendo el Camino. Lo que has hecho mal es no comulgar. Cuando vas a la fiesta del Señor, hay que comer.”
Una metáfora. Abierta, generosa, sin juicio. ¿Cómo la interpretas tu?
Y en el último tramo del Camino, en una iglesia pequeña, conocí a Tomasso (un voluntario italiano de un pueblo en Calabria, muy cerca de donde nacieron mis abuelos y mi mamá). Me recomendó la Misa para Italianos en Santiago, con el Padre Fabio Fabene. ¡El mismo que me había confesado!
No fueron coincidencias 🙄.
En Santiago, en la Plaza del Obradoiro, después de recibir la Compostela, fui a esa misa. Era en honor a nuestras madres y padres. El Padre Fabio habló del Camino como peregrinación hacia el perdón: llegar a la tumba de Santiago para pedir perdón por el mal que hemos hecho, y para bendecir a quienes nos han hecho daño.
Me encantó esta Misa. Fue hermosa. Quizás una de las más especiales de mi vida. Conecté todos los mensajes del Camino ❤️. Reflexioné sobre la amistad, el amor y el liderazgo: servicio, entrega de valor, propósito, saber vivir con presencia, con agradecimiento y en celebración consciente.
Gracias a mi amiga Mila, por la invitación, por la escucha, por el silencio, por cada momento que hemos compartido juntas a lo largo de … uff, más de 35 años. Que sean muchos más. GRACIAS POR EL CAMINO. TQM.
Algunas preguntas del Camino, para auto-liderarnos y liderar
🤔 Más preguntas …!
¿Qué evento importante has evitado recientemente? ¿Has puesto excusas, como los amigos de Mila? ¿Qué perdiste al no ir? ¿Estás dispuesto a decir con honestidad, que inventaste una excusa?
¿Cómo eres en los espacios más íntimos (con tu equipo, con tu familia, tu pareja) comparado con cómo eres en los espacios públicos? ¿La distancia entre ambas versiones te dice algo?
¿Qué estás cargando (en la mochila profesional o personal) que ya no aporta valor …y que podrías dejar?
Si tus hijos, o quienes más te importan, hicieran “tu Camino” cuando ya no estés... ¿qué querrías que recordaran?
¿Qué es la amistad para ti? ¿Cómo la cultivas?
🦉 Momento de sabiduría
“No camines detrás de mí; puede que no te siga. No camines delante de mí; puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo.” Albert Camus
“El camino más corto entre dos personas es una historia.” Patti Digh
“Llevar una vida espiritual no es retirarse del mundo. Es encontrar en el mundo, en cada encuentro, algo sagrado.” Henri Nouwen
📚 ¿Qué quiero leer?
Peregrinación hasta el Fin del Mundo de Conrad Rudolph. Sobre la peregrinación como fenómeno histórico, cultural y simbólico.
🎯 Tu desafío de la semana
Esta semana, identifica una cosa que estás cargando (una conversación pendiente, un resentimiento, una responsabilidad que te desagrada, una creencia limitante sobre ti mismo) que ya es hora de soltar.
Luego, haz un acto simbólico deliberado para soltarlo. Puede ser una conversación, un correo, una decisión, o simplemente el gesto consciente de decir: esto ya no lo cargo.
El Camino termina en Santiago. Pero las preguntas, las reflexiones, la ligereza… se puede traer de vuelta… y seguir “El Camino”. Al menos yo lo intento.
Con grit & grace,
GIDA: Grupo Ingeniería de Arborización. GUF: Grupo Universitario de Fronteras. Con ambos grupos participamos en acción ecológica y social durante nuestros años universitarios… Los lazos de amistad que se construyeron entonces, con un grupo de gente maravilloso, se mantienen intactos, pese a los años. La ingenuidad, el deseo de cambiar el mundo y la naturaleza, nos esculpieron el carácter.
Si quieres unas recomendaciones fabulosas para ser un “viajero consciente” lee el G&G#17: Diario de Viaje.
No te pierdas el próximo G&G (el #72) donde reflexionaré sobre la AMISTAD.
Puedo escribir varios newsletters sobre El Camino… y sobre todas las cosas que hablamos Mila y yo. Es una maga. Una alquimista. Con ella… los “significados” hacen una fiesta… jeje. Me siento inspirada para hacer otro Camino de Santiago.
Mi mamá, mi papá, mis nonnos, mis tíos, mis primos. Y desde hace ya varios años, mi esposo, José Luis; mis hijos, JD y DJ. Mis hijas por elección, G, N, B, MJ. Mi familia extendida: amigos del alma. A todos, gracias por ser mi báculo.
El Botafumeiro es un privilegio impredecible. No se iza en todas las misas, sino en celebraciones especiales o cuando algún donante lo financia expresamente. Es un inmenso incensario de plata (el mayor del mundo, con casi 80 kilos de peso y más de 1,60 metros de altura) que está suspendido de la cúpula. Su origen se remonta al siglo XI, cuando se usaba para purificar el ambiente de la catedral, repleta de peregrinos.
En Santiago de Compostela, el 22 de mayo es el día de Santa Rita (22 de mayo). Ese fue el día en que Mila y yo llegamos a Santiago. Según la tradición, hay que llevar rosas (preferiblemente rojas) a la iglesia para que sean bendecidas y sirvan como símbolo de protección. Las compré después de la misa en la Iglesia de Santa María del Camino y las bendijeron en el Convento e Iglesia de Santo Agostina. Frente a nuestro hotel: Pazo de Altamira.















