Grit & Grace #65: Cuando explicamos de más, y no funciona
Enfoque, intención y claridad en la comunicación
Quiero ser “exhaustiva”. Cubrir todos los temas, anticipar todas las preguntas, demostrar que hemos pensado en todo. Resultado: se pierde lo esencial.
Cuando estoy en la posición de “oyente” me doy cuenta que prefiero una persona cuya comunicación sea precisa, clara e intencional.
Cuando la gente no entiende, explicar puede empeorar las cosas.
Suena ilógico, lo sé. Pero las neurociencias lo tienen claro.
El mito de “más información = más claridad”
Asumimos que cuando alguien no entiende algo o esta confundido, el problema es falta de explicación. Y por supuesto, nosotros, presurosos, queremos ayudar. Queremos que nos entiendan. Así que añadimos contexto, ejemplos, matices, consideraciones...
Pero experimentos en ciencias cognitivas muestran que al ofrecer más explicaciones, la comprensión disminuye. Y no un poquito. Mucho, y de manera consistente. El problema no es la inteligencia ni la motivación. Es la capacidad de retención.
La memoria de trabajo es limitada. Cuando se satura, el cerebro deja de comprender y empieza a sobrevivir la conversación.
En cambio, cuando se elimina información innecesaria, la comprensión mejora. Las personas toman mejores decisiones porque captan la esencia más rápido.
¿Cuáles son las acciones que matan la claridad?
1. El síndrome del experto (uffff)
Sabemos tanto que queremos compartirlo todo. Confundimos profundidad con exhaustividad. Pero nuestro interlocutor o la audiencia no necesitan todo lo que sabemos. Necesitan cosas específicas y claras.
En mi caso, como líder, quiero conocer el proceso, pero me interesa más el resultado: cuando mi equipo me explica por qué no logró algo… y me da demasiados detalles, me saturo. En el caso de José Luis… se bloquea.
2. La ansiedad o el perfeccionismo
Anticipamos y preparamos un contenido respecto a cosas que nadie ha preguntado o comentado. O…que a nadie le interesa.
Cuando hablamos con un cliente y queremos impulsar un cierre, sabemos que en ocasiones, (la mayoría de las veces), menos es más. Pronto la EEG tendrá su proceso de recertificación de calidad ISO 21.001. Allí también, ante el auditor, … lo sabemos, menos es más.
3. La ilusión de control
Creemos que más palabras = más influencia. Pero influimos en la medida que tenemos capacidad de persuadir. Y para persuadir, las personas necesitan COMPRENDER.
Mensaje especial para quienes hemos recibido el feedback “sobre hablar mucho”. Comunicar un mensaje convincente y claro, es todo un arte. Y no necesariamente se trata de extensión… sino de precisión e impacto.
El costo organizacional de la sobre-explicación
No sé si a alguien más le ha pasado, pero con tres proveedores para temas de transformación digital, hemos recibido unas propuestas incomprensibles, super largas, y con más anexos que un seguro de vida. Y han sido tan complejas… que han ralentizado nuestra toma de decisión.
En estos casos el exceso de comunicación genera:
Agotamiento mental: equipos cansados, incapaces de ejecutar;
Dilución estratégica: ¿por dónde comenzamos… entre tanto caos?
Erosión de confianza: la gente intuye que no confiamos en su capacidad de entender;
Parálisis en la toma de decisión: cuando todo parece importante, nada lo es.
¿Cuánto tiempo estamos dedicando a definir el problema versus a discutir las posibles soluciones? Sin claridad sobre QUÉ resolver, ninguna solución es buena.
Justo ayer, con nuestro Coordinador de Tecnología EEG, tuve una conversación que nos drenó a ambos, nos agotó, y… desafortunadamente no concluyó en resultados concretos. Aún así, siempre hay algo qué aprender. Espero que la próxima vez nos vaya mejor, a partir de nuestra comprensión mutua de la situación. Ojalá lea este newsletter! 😅
Fórmula: restricción intencional
El cerebro no procesa toda la información que recibe. Filtra. Busca patrones (sesgos cognitivos). Prioriza.
Cuando nos alineamos con ese proceso natural, la comunicación fluye. En la práctica, esto significa:
Antes de explicar, pregúntate:
¿Cuál es la IDEA PRINCIPAL que realmente importa ahora mismo? Compártela. Resiste el impulso de añadir más. Claridad. Brevedad. Impacto.
Los líderes que dominan esto construyen equipos que ejecutan rápido, deciden bien y mantienen el enfoque en lo importante incluso en el medio del caos. También es importante que el equipo se suba al “autobús” de la comunicación clara y asertiva.

🦉 Momento de sabiduría
“Si no lo puedes explicar de forma simple, no lo entiendes suficientemente bien.” Albert Einstein
“La perfección se alcanza, no cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar.” Antoine de Saint-Exupéry
“Todo lo innecesario es feo.” Tiziano Terzani
📚 ¿Qué estoy leyendo?
“The Mom Test” de Rob Fitzpatrick
Este libro no es sobre madres. Es sobre cómo hacer las preguntas correctas. Fitzpatrick demuestra que la mayoría fallamos porque preguntamos cosas que invitan a mentiras educadas.
“Made to Stick” de Chip Heath y Dan Heath
¿Por qué algunas ideas sobreviven y otras mueren? Los Heath destilan años de investigación en seis principios. Uno de estos principios es la simplicidad, encontrar el núcleo esencial. Me gustó tanto cuando lo leí que se incorporó en la metodología sobre cómo enseñamos en la EEG.
🎯 Tu desafío de la semana
Hoy, antes de tu próxima reunión importante o presentación:
Escribe todo lo que podrías decir sobre el tema (sin filtro, 5 minutos);
Ahora, reduce todo eso a UNA frase de máximo 15 palabras que capture la esencia.
La brevedad no es economía de palabras. Es respeto por la atención ajena. La comunicación clara es un acto de generosidad. Requiere que hagamos el trabajo duro de pensar con precisión para que otros no tengan que adivinar qué quisimos decir.
En un mundo donde todos hablan, los líderes que dicen menos pero mejor, conectan, impulsan, persuaden.
Comunícate con grit & grace.
Estoy de cumpleaños 🥳. Hoy 28 de abril. Agradecida por tenerte aquí, leyendo-me 🙏.




