Un verdadero líder no impresiona por cuánto dice, sino por la claridad de lo que comunica. Sabe lo que sabe, y precisamente por eso tiene la capacidad de sintetizar, simplificar y conectar.
Hacer que una idea compleja sea comprensible para cualquier audiencia parece sencillo, pero está lejos de serlo. Requiere dominio, empatía y una comprensión profunda del mensaje.
Coincido contigo, la verdadera influencia no está en complicar, sino en hacer que otros entiendan, recuerden y actúen.
El punto de balance entre el exceso de palabras y la falta de contexto suficiente es un reto.
Lo que yo hago es tratar de preguntar, le pido al receptor que me diga que entiende, que cree, que se imagina, de manera de calibrar su nivel de entendimiento y así poder darle lo que ser capaz de digerir. Ese proceso es secuencial hasta que juntos elevan la calidad de la interacción.
Aprovecho de mandarte también por aquí un super abrazo de cumpleaños!
Gracias, Andrés. Recibo tu abrazo! Si... como en casi todo, trazar la linea justa entre el exceso hacia un lado o el exceso hacia el otro... es difícil. Pero en eso estamos. En calibrar, ajustar, procesar, entender... y allí... encontrar el punto. Tu eres un experto, así que confío que para ti es cada vez más fácil.
Definitivamente, menos es más.
Un verdadero líder no impresiona por cuánto dice, sino por la claridad de lo que comunica. Sabe lo que sabe, y precisamente por eso tiene la capacidad de sintetizar, simplificar y conectar.
Hacer que una idea compleja sea comprensible para cualquier audiencia parece sencillo, pero está lejos de serlo. Requiere dominio, empatía y una comprensión profunda del mensaje.
Coincido contigo, la verdadera influencia no está en complicar, sino en hacer que otros entiendan, recuerden y actúen.
Que cumplas muchos más! Fuerte abrazo.
Great stuff como siempre Sharon.
El punto de balance entre el exceso de palabras y la falta de contexto suficiente es un reto.
Lo que yo hago es tratar de preguntar, le pido al receptor que me diga que entiende, que cree, que se imagina, de manera de calibrar su nivel de entendimiento y así poder darle lo que ser capaz de digerir. Ese proceso es secuencial hasta que juntos elevan la calidad de la interacción.
Aprovecho de mandarte también por aquí un super abrazo de cumpleaños!
Gracias, Andrés. Recibo tu abrazo! Si... como en casi todo, trazar la linea justa entre el exceso hacia un lado o el exceso hacia el otro... es difícil. Pero en eso estamos. En calibrar, ajustar, procesar, entender... y allí... encontrar el punto. Tu eres un experto, así que confío que para ti es cada vez más fácil.