Oramos por Venezuela, oramos por las personas que están ayudando, que Dios los ilumine a tomar mejores decisiones en ese momento, no tenemos tiempo para errores. Excelente 👌 G&G nos explica la situación y nos da aliento a seguir. A los que creemos que llevar una caja de gaza o guantes no es suficiente, si lo es, si todos nos unimos, si lo es. Me hizo pensar en el Liderazgo, que bien lo refieres con esta tragedia. Mucho que aprender. Gracias y Dios proteja y guíe a todos los que estan aportando y ayudando. Bendiciones!
Muchas gracias por tus oraciones, Sandra. En estos momentos, necesitamos solidaridad, compasión, y cualquier tipo de ayuda. Por supuesto, combinado con liderazgo y coordinación... para que sea eficaz. Amén! y un abrazo para ti.
A la distancia, pero profundamente conectada con el dolor que hoy nos mantiene el corazón arrugadito a los venezolanos. De estas grandes catástrofes y tragedias colectivas le temo al contraste entre la intensa ola de solidaridad inicial, los focos del mundo, la ayuda y la empatía inmediata, frente al silencio ensordecedor que llega meses después, cuando el foco se apaga y las personas se quedan a solas con los escombros de su realidad.
Agradezco infinitamente la ayuda actual, y oro por lo que viene después. Aún no hemos dimensionado los efectos de estos 55 segundos de temblor que dejaron a tantos sin hogar, sin su entorno cotidiano y sin los pedazos de historia que construían su identidad. Es una forma de muerte en vida, un tener que reinventarse desde la nada más absoluta.
Si. es cierto María Antonieta. Será esencial que la cooperación internacional y la ayuda entre venezolanos, continúe. No hay forma de recuperarse emocional y espiritualmente de tantas pérdidas humanas. Pero tenemos que hacer un esfuerzo grande de coordinación, con compasión pero también con acción, para mitigar un poco el desastre y ayudar en la reconstrucción.
Oramos por Venezuela, oramos por las personas que están ayudando, que Dios los ilumine a tomar mejores decisiones en ese momento, no tenemos tiempo para errores. Excelente 👌 G&G nos explica la situación y nos da aliento a seguir. A los que creemos que llevar una caja de gaza o guantes no es suficiente, si lo es, si todos nos unimos, si lo es. Me hizo pensar en el Liderazgo, que bien lo refieres con esta tragedia. Mucho que aprender. Gracias y Dios proteja y guíe a todos los que estan aportando y ayudando. Bendiciones!
Muchas gracias por tus oraciones, Sandra. En estos momentos, necesitamos solidaridad, compasión, y cualquier tipo de ayuda. Por supuesto, combinado con liderazgo y coordinación... para que sea eficaz. Amén! y un abrazo para ti.
A la distancia, pero profundamente conectada con el dolor que hoy nos mantiene el corazón arrugadito a los venezolanos. De estas grandes catástrofes y tragedias colectivas le temo al contraste entre la intensa ola de solidaridad inicial, los focos del mundo, la ayuda y la empatía inmediata, frente al silencio ensordecedor que llega meses después, cuando el foco se apaga y las personas se quedan a solas con los escombros de su realidad.
Agradezco infinitamente la ayuda actual, y oro por lo que viene después. Aún no hemos dimensionado los efectos de estos 55 segundos de temblor que dejaron a tantos sin hogar, sin su entorno cotidiano y sin los pedazos de historia que construían su identidad. Es una forma de muerte en vida, un tener que reinventarse desde la nada más absoluta.
Si. es cierto María Antonieta. Será esencial que la cooperación internacional y la ayuda entre venezolanos, continúe. No hay forma de recuperarse emocional y espiritualmente de tantas pérdidas humanas. Pero tenemos que hacer un esfuerzo grande de coordinación, con compasión pero también con acción, para mitigar un poco el desastre y ayudar en la reconstrucción.